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Internet

8 formas de matar realmente la cultura

Muerte a la cultura

Muchos mensajes son los que aparecen en los medios de comunicación en un tono agorero y fatalista tras la no aprobación de la Ley Sinde, ese despropósito legislativo que radia una importante aura de inseguridad jurídica. Pues bien, me he inspirado en este tweet de aberron editor de Fogonazos para hablar de las acciones que realmente matan a la cultura.

Existen varias fórmulas para acabar con la cultura y curiosamente vienen promulgadas por aquella institución o industria que teóricamente debería protegerla.

Forma1. Cobrando por adquirir el ISBN. Según relata tras la privatización de la Agencia Española del ISBN debes adquirir 10 ISBN cuando realmente necesitas uno y asciende a 30 euros el pack. Anteriormente era gratuito.

Forma 2. Que casi no haya diferencia de precio entre comprar un ebook a comprarlo en papel. En la Casa del libro, comprar la novela de Ken Follet «Un mundo sin fin» en formato papel cuesta 24,9€, comprarlo en formato digital cuesta 16,99€. ¿Cuesta lo mismo editarlo? o ¿es que no interesa a la industria venderlos más baratos?

Videomarketing, otra opción más de promoción

Realmente la publicidad en video lleva muchos años haciéndose pero utilizando las televisiones como destinatarias, pagando cuantiosas cantidades para mostrar unos segundos de video. Esto es algo que está cambiando.

Existen multitud de medios online que permiten llegar al máximo número de personas con una inversión mínima. Nadie desconoce el famoso portal Youtube pero como este hay muchos más: Vimeo, Dailymotion… Con un simple clic un video promocional está disponible a millones de personas.

Si desde las propias localidades se invierte en  la edición de videos promocionales brindaremos unas importantes herramientas para la promoción de ésta. Pensemos por tanto cuando un blogger que escribe sobre viajes quiere hacer una reseña de nuestra ciudad. Inicia una importante documentación y búsqueda de elementos gráficos para añadir al blog y dar una información más exhaustiva. Pues bien, pensemos por tanto la importancia que puede tener el hecho de que se elija el propio video que se ha editado desde la localidad para su promoción. Aparecen una imágenes que son las que le interesa al propia marca y en ningún momento aparecen costes adicionales más que la propia de la edición de video.

El trabajo ya está hecho

Streaming

Tal vez aquellos que se echaban las manos a la cabeza cuando no salió adelante la Ley Sinde prefieran invertir dinero en producir nuevos libros, discos, películas… en lugar de en investigación para buscar un nuevo modelo de negocio. Pero bueno, tampoco son necesarias las millonarias partidas presupuestarias de una campaña publicitaria de un nuevo disco o película para innovar.Únicamente hay que navegar un poco por Internet.

Indagando un poco por la red se ve como hay formatos de negocio distintos a los que tradicionalmente se han estado haciendo en los diversos sectores culturales que están empezando a generar beneficios. Por ejemplo, Spotify para la música, Netflix para las series, películas y programas de televisión; y 24Symbols para los libros. Si al final resulta que Internet no será tan malo. Reconvierte un modelo de negocio sin prácticamente invertir dinero en investigación y desarrollo.

Mi respuesta al artículo de Alejandro Sanz

Alejandro Sanz

Puedes ver el artículo que ha escrito el cantante y compositor en el siguiente enlace que ha titulado: Es la dictadura de los Señores de la Red y publicado en El País.

En primer lugar debo discrepar con su opinión cuando dice que los políticos han votado por conveniencia o cobardía. Más bien esa conveniencia que comenta se haya materializado, en esta ley, por parte de la Ministra de Cultura. Ese nombramiento sí fue conveniente para todos ustedes y que confiaban tanto en ella. Dudo mucho que exista un ápice de cobardía en la votación de esta disposición por parte de los diputados, creo que es algo que se denomina «sentido común».

Se ha votado lo que se tenía que votar: un NO rotundo ante la intención de crear un procedimiento express a beneficio de unos artistas y en detrimento de un derecho fundamental. Además, un procedimiento en el que el Juez (quien tiene la potestad de juzgar) se apartó ya que en las sentencias que hasta ahora se han producido, ninguna ha conseguido contentar a la industria.

¿Dimitir? ¿Yo? Nunca, y ¿usted?

Dimisión

Nos encontramos con más casos de los que nos gustaría en los que la dimisión cuando algo se hace mal es la última opción que se baraja. En el día de hoy encontramos el caso de la ministra de cultura Ángeles González-Sinde que tras el duro varapalo recibido ayer en la conocida como Ley Sinde no se le pasa por la cabeza dimitir.

Cierto es que en el ámbito político se tiende a solicitar la dimisión de presidentes del gobierno o ministros con una ligereza que hace perder el valor real de dicha petición desde la oposición o desde la ciudadanía. Pero muy cierto es que, desde un punto de vista objetivo, hay situaciones en los que se plantea de una forma manifiesta dicha inoperancia en la tramitación de asuntos o en el ejercicio del cargo.

Internet 1 – Gobierno 0, una guerra lidiada en la red

Ley Sinde

Muy probablemente estemos ante un hecho que podemos catalogar como histórico en lo que a legislación vs. Internet se refiere. No es de extrañar esto ya que Internet es muy joven todavía, pero se ha demostrado la importancia que puede tener la red en cuanto a la «revolución» que se ha producido estos últimos días con la famosa Ley Sinde.

Oficialmente, la disposición transitoria ha sido tumbada del contenido de la Ley de Economía Sostenible por el congreso en la sesión de hoy.

Tal y como decía un profesor de la universidad: estamos acostumbrados día a día a utilizar el término histórico en partidos de fútbol, acontecimientos y otros asuntos, la guerra ha tenido lugar en la red en estos últimos días sí se puede considerar histórica en varios aspectos:

– Se trata de una revuelta popular que ha hecho cambiar de opinión a políticos ya que en un inicio la salida adelante de la disposición era casi clara.