¿Por qué me interesa el Bioderecho?

Tubos de ensayo

Es innegable que en los últimos años hemos sido testigos de una importante evolución legislativa en lo referido al derecho de la salud, derecho farmacéutico, derecho biotecnológico… Esto ha provocado que, de una forma indirecta, se geste el inicio, en mi opinión, de una nueva rama del Derecho: el Bioderecho.

Desde la regulación en el año 2000 de las obtenciones vegetales, pasando por el régimen jurídico de la utilización confinada, liberación voluntaria y comercialización de organismos modificados genéticamente (2003); la exportación e importación de muestras biológicas (2006), los requisitos básicos de autorización y funcionamiento de biobancos con fines de investigación biomédica (2011), hasta las normas de calidad y seguridad para la donación, obtención, la evaluación, el procesamiento, la preservación, el almacenamiento y la distribución de células y tejidos humanos y normas de coordinación y funcionamiento para su uso en humanos (2014), han pasado apenas 15 años con importantes hitos en lo que a  la biotecnología se refiere. Y en este auge el Derecho no puede quedar atrás dando respuesta a la hiperespecialización tan necesaria para los tiempos actuales y los que vienen. De ahí mi interés por el BioDerecho.

Pero… ¿qué es el bioderecho?

Empiezan a existir trabajos científicos para tratar de definir esta incipiente rama del Derecho. Pero no es fácil. Por ello, lejos de sentar doctrina, voy a aportar mi granito de arena para tratar de definir este neologismo.

El Bioderecho no es más que el estudio de las implicaciones jurídicas, ya sean de carácter público o privado, que tienen que ver con la actividad de la biotecnología. Y ésta se refiere a toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos (Convention on Biological Diversity, Article 2. Use of Terms, United Nations. 1992). Es decir, lejos de considerar el bioderecho como aquel estudio de lo referido únicamente al Derecho de la Salud, en mi opinión, debe estudiar cualquier producto de la aplicación de tecnología que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o derivados (células madre, genes, espermatozoides, células vegetales…).

Estoy seguro que éste intento de aproximación a la definición del bioderecho no dejará indiferente.

Y ¿por qué me interesa el bioderecho?

Creo que  lo que consideramos un futuro lejano está cada vez más cerca. Y el Derecho tiene por delante importantes retos a los que dar respuesta. La investigación avanza a velocidades de vértigo y antes de percatarnos se plantearán los primeros problemas en la aplicación de este tipo de normativa.

Pero además me interesa porque creo que supone la implicación de varias ramas. A modo de ejemplo y sin ánimo de configurar una lista exhaustiva:

  • Derecho Administrativo: este tipo de actividades se enfrentan, en la gran mayoría de ocasiones, a autorizaciones administrativas.
  • Derecho Privado en general. El civil al tratar las posibles responsabilidades de aplicaciones de tratamientos en el ámbito médico, por ejemplo. El mercantil al surgir de las actividades en estos sectores de patentes, modelos de utilidad o certificados complementarios de protección.
  • Derecho Internacional Privado, en la concepción del mismo alcance que el punto anterior pero desde una perspectiva internacional.

En conclusión, las áreas del Derecho que más me gustan.

¿Qué opinas acerca del bioderecho?

photo credit: Universitetssykehuset Nord-Norge (UNN) via photopin cc

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