Del “no puedo” a la acción y al aprendizaje

Puedo hacerlo

Estoy harto. Debo reconocerlo. Cada vez que escucho a alguna persona decir “no puedo” cuando debe hacer algo para salir de su zona de confort me enervo. Nos ponemos los límites nosotros mismos. Aceptamos con resignación la fuerza de la zona de nuestra conciencia que nos hace huir del fracaso.

Ya se ha comentado en multitud de ocasiones. El fracaso es el paso previo para el éxito. Pero, ¿imaginas que este pensamiento negativo hubiera impregnado nuestra historia? Grandes descubrimientos, empresas o productos no se hubieran desarrollado por el miedo a fracasar que, inevitablemente, conduce a un no puedo.

Más bien, y desde mi humilde pensamiento, la frase (o mejor dicho excusa) enunciada de una manera correcta sería: “no quiero”. ¡Eso sí! No quieres salir de tu zona de confort porque se está muy cómodo, confortable, relajado…. y amargado, enfadado triste… ¡Como para no quedarse!

Es difícil poner la maquinaria en movimiento, pero no es imposible. De hecho se debe empezar por una actitud mental positiva. No, no se trata de verlo todo de color de rosa. Más bien consiste en tener una mente despejada y con una cierta predisposición a considerar los aspectos positivos de los fracasos que se puedan producir. ¿Se puede aprender de un fracaso? La respuesta es no. No se puede, ¡se debe! Sólo fracasan aquellos que lo intentan y si se intenta hay un cincuenta por ciento de posibilidades de que algo salga bien (para una actitud mental positiva), o mal (para un profesional del incierto fracaso).

De un fracaso se pueden obtener lecciones importantísimas para la vida. Muchas veces, por no decir la mayoría, no sabemos lo que tenemos que hacer, pero sí lo que NO debemos hacer. Por ello, el fracaso nos otorga una información utilísima que indica lo que hemos hecho para fracasar y, a contrario sensu, conduce a tomar nuevas actitudes para conducir a un resultado opuesto: el éxito. ¿No te parece útil?

Recomendación: El tiempo que inviertes en negar el éxito de una empresa, en recordar las veces que has fracasado, relacionar el éxito con la suerte, advertir a la gente que fracasarán, en regocijarte de los fracasos de otros; inviértelo en hacer algo. Únete a la acción. Define acción la Real Academia de la Lengua Española como: 1. Ejercicio de la posibilidad de hacer. 2. Resultado de hacer. Dale un sentido pleno a la palabra. Muévete, fracasa. Y lo más importante: aprende. Nadie nace enseñado. Y uno de los mejores métodos para aprender, es así como se forma gran parte del conocimiento, es la observancia, la búsqueda y la constancia.

Otra cosa que no debes olvidar es: si tú no lo haces, nadie lo hará por ti.

Imagen: taraburner.com

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

3 pensamientos en “Del “no puedo” a la acción y al aprendizaje”

  1. Pingback: Bitacoras.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *